El Presidente dijo que todos deben trabajar “la misma cantidad de horas” y de “años”; los cambios están en estudio y pueden afectar a sectores como el cuerpo diplomático, los docentes y Poder Judicial

El presidente Mauricio Macri dio ayer el primer indicio del camino que comenzará a transitar el Gobierno con el objetivo de reducir el déficit fiscal. A lo largo de la jornada, en dos actos diferentes, Macri dijo que todos los argentinos debían trabajar “la misma cantidad de horas” y de “años” y proclamó la necesidad de terminar con los “privilegios”. Las alusiones, como luego confirmaron fuentes gubernamentales, revelaron el objetivo de modificar los regímenes especiales laborales y de jubilaciones que gozan algunos sectores, como los docentes, el cuerpo diplomático o el Poder Judicial.

La primera alusión fue en un acto en la ciudad de Buenos Aires, donde con un poco de nostalgia por aquel comienzo como jefe de gobierno en 2007 Macri compartió con Horacio Rodríguez Larreta la inauguración de la estación Facultad de Derecho del subte H.

Las jubilaciones docentes, en algunos casos, quedaron fuera de la reforma previsional aprobada en el Congreso a fines del año pasado. La equiparación de los docentes con el resto de los trabajadores sería una de las metas del Gobierno, coincidieron en el Ministerio de Educación y los gremios docentes. También ostentan regímenes distintos al resto de los trabajadores los integrantes del Servicio Exterior, los científicos e investigadores, y los presidentes y expresidentes, excluidos de modificaciones más recientes.

Cerca del Presidente negaron que se esté trabajando para implementar en el corto plazo alguna medida concreta por pedido del FMI , aunque reconocieron que los dichos del Presidente van “en línea” con sus palabras de ayer. Recordaron que además de las jubilaciones diferenciadas, la idea del Presidente es terminar con privilegios, como los horarios de trabajo del Poder Judicial, a los que criticó en más de una oportunidad. “Tienen vacaciones de 45 días y trabajan hasta las 13.30”, dijo Macri en aquella convocatoria pública. Mientras la Corte Suprema recogió días después el guante y se mostró dispuesta a modificar horarios y ferias, el gremio judicial respondió con la amenaza de paros. Todo quedó en la nada.

En aquel acto de 2017, ocurrido una semana después de su triunfo electoral legislativo, muchos pensaban que esas iniciativas cobrarían forma de manera acelerada. Con el acuerdo con el FMI en danza, y la necesidad de ajustar las cuentas del Estado para acercarse al déficit cero, Macri volvió ayer a instalar el tema.

Desde el Gobierno afirmaron además que la idea de terminar con los regímenes especiales viene desde hace al menos dos décadas, y que fue el peronismo -durante la gestión de Carlos Menem- el que intentó cambios en la materia, obturados por su entonces rival interno, Eduardo Duhalde. Las jubilaciones de privilegio para funcionarios del Poder Legislativo, por ejemplo, fueron abolidas en 2002, y María Eugenia Vidal hizo lo propio a fines del año pasado con las jubilaciones de gobernadores y legisladores.

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